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Primavera

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Temas de los que escribo

sábado, 23 de agosto de 2014

El Claustro



Vuelvo a escribir un pequeño cuento. Es más largo que una entrada habitual pero he preferido publicarlo todo (o casi) en vez de por partes. Comienza así:

 
Verano de 1950

Agosto  sorprendió a Jandro  y sus amigos de facultad, entre los que yo me encontraba,  haciendo lo que más nos gustaba, brujulear por la geografía española, descubriendo joyas arquitectónicas e historias que no se pudieran encontrar en los libros.

A pesar de la fecha, los días no eran calurosos. Agosto estaba llegando a su fin y el viento del norte amortiguaba el calor que producían los primeros rayos de sol. Esa mañana nos habíamos levantado temprano porque habíamos oído hablar de un pastor que se conocía la zona como la palma de su mano. Lo malo era que no había forma de localizarle sino triscando por los montes aprovechando las primeras luces del día.

martes, 12 de agosto de 2014

EL síndrome del "Hombre invisible"



Hay una reunión más o menos formal  de amigos o conocidos. No hay sitios preestablecidos, de modo que la gente pulula de un lado para otro manteniendo conversaciones intrascendentes. De repente te ves sólo, todo el mundo parece entretenido  y te sientes como si una burbuja te hubiera absorbido, tú puedes ver a través de ella pero no al contrario, nadie te ve, nadie te oye, nadie te escucha...acabas de convertirte en el "Hombre invisible".

miércoles, 23 de julio de 2014

Tristana (la película)



Una de las ventajas de que la televisión actual tenga tantos canales es que puedes encontrarte con películas de hace bastante tiempo y que en su día causaron bastante revuelo. Claro que el toparse con ellas suele ser por casualidad, pues ver con anterioridad la programación no deja de ser tedioso y aburrido.

El hecho es que, hace poco, tuve la oportunidad de ver "Tristana". Película de Luis Buñuel de 1970 y basada en la novela homónima de Benito Pérez Galdós. Mi memoria rehúye decirme si ya la había visto con anterioridad, y para mis ojos resultó tremendamente novedosa.

No pretendo hacer una crítica exhaustiva de una película realizada por una de nuestras vacas sagradas, pero sí voy a mencionar aquellos aspectos que más me llamaron la atención.

miércoles, 16 de julio de 2014

Para Elisa



A veces me pregunto si soy capaz de reconocer lo que es importante, lo que es bueno, lo que es bello o lo que realmente merece la pena. Nunca he encontrado solución a este dilema salvo que todo depende del momento que cada uno esté viviendo, o de su entorno cultural, o de unos intereses que se han ido forjando día a día a través de las experiencias y enseñanzas que cada uno haya podido tener a lo largo de su vida.

Usaré algunos ejemplos de nuestro día a día y que únicamente pretenden dar un poco de luz al enunciado que acabo de exponer.

Empecemos con el vestir.

lunes, 9 de junio de 2014

Resignación



Después de un lapso de tiempo en el que, obligado por las circunstancias, he dejado de escribir, vuelvo a retomar la pluma con algo corto, que no ligero, para desperezarme poco a poco. Lo malo es que cuando tenga que clasificar este artículo no me va a resultar nada fácil porque tiene un poco de recuerdos, algo de palabras obsoletas y no poco de reflexión.

Empezaré por la parte de recuerdos. Cuando era niño oía con bastante frecuencia la palabra resignación, o más concretamente "cristiana resignación". Con el paso del tiempo he visto cómo esta palabra ha ido desapareciendo, poco a poco y sin hacer ruido, de nuestro vocabulario más común.  Casi ni se oye en los casos más evidentes que son cuando se produce una muerte inesperada. No sabría decir a ciencia cierta las razones que la han llevado casi al olvido pero me voy a aventurar a decir una posible causa.

martes, 13 de mayo de 2014

La profesora de la Escuela de Idiomas



Justo hoy hace un año que abrí este blog. Para ser sincero no pensaba que llegara a durar tanto, pero aquí estoy escribiendo mi entrada número 60. Quiero daros las gracias a todos los que me seguís y me dáis vuestros comentarios, sin vosotros esto no tendría sentido.

Esta vez doy a conocer el relato que presenté a un concurso de micro-relatos y que, gracias al cual,  tuve la suerte de quedar en primera posición.

Las bases eran muy estrictas, la frase de inicio estaba fijada (justo hasta los puntos suspensivos), tenía que estar basado en una historia real o ficticia de la EOI, organizadora del concurso, y lo más difícil, no podía tener más de 100 palabras.

En primer lugar veréis la versión en castellano (en la que me he permitido alguna licencia) y a continuación la versión italiana que, en definitiva, fue la ganadora.

lunes, 5 de mayo de 2014

Esto me rejuvenece



No cabe duda que el desarrollo de la persona va unido al lenguaje. Según vamos alcanzando distintos grados de madurez nuestra forma de hablar va cambiando. Nuestro vocabulario se enriquece, aunque sea simplemente por el mero hecho de que nuestro nivel de abstracción también va creciendo con nosotros.

Sin embargo hoy llamo la atención en un hecho que, aunque tenga relación con lo expresado en la introducción, aporta un matiz distinto. Quizá sea algo tangencial pero me ha resultado sumamente curioso cuando he pensado sobre ello.