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sábado, 10 de enero de 2015

La leyenda del pozo amargo

Cuando escribí la leyenda del puente San Martín de Toledo mencioné que cada rincón de la ciudad cuenta con la suya propia. En este caso la historia se centra en la calle del Pozo Amargo, calle que debe su nombre a un pozo situado en un pequeño ensanchamiento de la misma.

Creo que este pequeño rincón no está entre los más visitados de la ciudad y la historia que os voy a relatar no es conocida salvo por muy pocos, de otro modo los herrajes del pozo estarían llenos de candados como he visto en otros muchos sitios románticos de cualquier ciudad del mundo.

Muy conocidas son las historias de Romeo y Julieta, Calixto y Melibea o los amantes de Teruel, me pregunto por qué la historia de estos dos jóvenes amantes ha pasado tan desapercibida.

Estamos en el siglo X, en esta época Toledo estaba poblada por judíos, árabes y cristianos, los cuales convivían con más o menos tolerancia, haciendo cada uno sus tareas pero mezclándose lo menos posible. El pozo, motivo de esta historia, no estaba situado en medio de la plazoleta actual sino que era el centro de un jardín perteneciente a la casa del judío Levi, persona acaudalada e influyente en los círculos sociales de la capital.

Levi era viudo y tenía una hija, Raquel, de 16 años que de manera imperceptible había dejado

martes, 30 de diciembre de 2014

Historias de Navidad



Algunos de vosotros me habéis pedido que escribiera algo sobre la Navidad o sobre sus tradiciones. A decir verdad no tenía pensado escribir nada, pues poco podría aportar yo a los ya ríos de tinta que se han escrito sobre el tema, pero al final no he podido resistirme y voy a escribir un par de historias que, si no las conocéis, resultan muy curiosas.

Durante el período navideño se mezcla la religión con las costumbres paganas; la oración y el agradecimiento por el nacimiento del Jesús con la fiesta, los regalos, la comida en exceso y la bebida aún más.  Si hablamos de la parte más pagana, resulta curioso ver que en cada país, incluso en los más cercanos, las costumbres son diferentes. Por citar algunos ejemplos, hasta hace relativamente poco en España no se hablaba de Santa Claus, sólo venían los Reyes Magos, sin embargo en Italia no vienen estos últimos sino la bruja Befana (nombre derivado de la Epifanía). Es bien sabido que en España se recibe el año nuevo a golpes de campana una vez que dan las 12:00, pero en el mundo anglosajón es una cuenta atrás de los últimos diez segundos. Por no hablar de la exclusividad de nuestras uvas de fin de año.

Así podría seguir unos cuántos párrafos más pero

sábado, 23 de agosto de 2014

El Claustro



Vuelvo a escribir un pequeño cuento. Es más largo que una entrada habitual pero he preferido publicarlo todo (o casi) en vez de por partes. Comienza así:

 
Verano de 1950

Agosto  sorprendió a Jandro  y sus amigos de facultad, entre los que yo me encontraba,  haciendo lo que más nos gustaba, brujulear por la geografía española, descubriendo joyas arquitectónicas e historias que no se pudieran encontrar en los libros.

A pesar de la fecha, los días no eran calurosos. Agosto estaba llegando a su fin y el viento del norte amortiguaba el calor que producían los primeros rayos de sol. Esa mañana nos habíamos levantado temprano porque habíamos oído hablar de un pastor que se conocía la zona como la palma de su mano. Lo malo era que no había forma de localizarle sino triscando por los montes aprovechando las primeras luces del día.

martes, 13 de mayo de 2014

La profesora de la Escuela de Idiomas



Justo hoy hace un año que abrí este blog. Para ser sincero no pensaba que llegara a durar tanto, pero aquí estoy escribiendo mi entrada número 60. Quiero daros las gracias a todos los que me seguís y me dáis vuestros comentarios, sin vosotros esto no tendría sentido.

Esta vez doy a conocer el relato que presenté a un concurso de micro-relatos y que, gracias al cual,  tuve la suerte de quedar en primera posición.

Las bases eran muy estrictas, la frase de inicio estaba fijada (justo hasta los puntos suspensivos), tenía que estar basado en una historia real o ficticia de la EOI, organizadora del concurso, y lo más difícil, no podía tener más de 100 palabras.

En primer lugar veréis la versión en castellano (en la que me he permitido alguna licencia) y a continuación la versión italiana que, en definitiva, fue la ganadora.

lunes, 15 de julio de 2013

El buhonero (Capítulo 3)

Hemos llegado al momento culminante, en escena tenemos a nuestro turista accidental experto en importaciones dentales y a nuestro mago que parece salido de un cuento de hadas. Éste se dispone a contarnos una historia, momento en el que comienza el capítulo de hoy. Si no has leído los dos anteriores, te recomiendo hacerlo, los puedes encontrar bajo la etiqueta de "Relatos".


jueves, 4 de julio de 2013

El Buhonero (Capítulo 2)


Esta entrada continua el relato del "Buhonero". Habíamos dejado a nuestro turista, flamante empresario en importanciones dentales con un grupo de gente, todos dispuestos a oir a un extraño personaje. 
Recomiendo que antes de leer este segundo capítulo se lea el pirmero, de esta forma se comprenderá mejor la trama.

Así empieza...

El día que acababa de comenzar parecía no tener nada de especial, salvo que después de muchas semanas de lluvia el sol empezaba a calentar la rugosa faz de la ciudad con sus primeros rayos de primavera.

miércoles, 26 de junio de 2013

El buhonero (parte I)

Con esta entrada, inicio una nueva sección en el blog. En ella contaré relatos que son fruto de mi imaginación. Ni que decir tiene, que tanto las situaciones como los personajes son totalmente ficticios.




La historia que os voy a contar sucedió...¿Cuándo? No lo recuerdo con exactitud, pero no habrán pasado sino unos pocos años. Fué en un viaje que hice mitad por placer, mitad por negocios.  No me he atrevido a contarla hasta ahora porque me impactó en tan gran manera que necesitaba tiempo para intentar comprenderla, pero ni con el paso de los años encuentro explicación a lo que viví. Habiendo desistido en el empeño de su comprensión, la comparto ahora con todos vosotros.